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Despacito y el metabolismo del ADN

Todos conoceréis la famosísima canción del verano Despacito, estoy seguro de ello. Pues bien, indagando en los entresijos de su letra me he dado cuenta de una cosa que no se percibe a simple vista: la relación que tiene con el ADN y su metabolismo. Luis Fonsi utiliza este temazo para enseñar a nuestro subconsciente cómo funciona el ADN. ¿Queréis saber más? Seguid leyendo.

El ADN

El ADN es la biomolécula por excelencia. Cuando escuchamos ADN, despacito rápido vienen a nuestra cabeza imágenes sobre los X-men y mutaciones y científicos locos etc etc etc. Ya nos sabemos esa historia. Pero ¿qué es realmente en ADN? El Ácido Desoxirribonucleico es la molécula encargada de almacenar la información genética, es decir, el manual de instrucciones que nos hace funcionar. Lo forman las cuatro letras A, T, C y G (nucleótidos) que juntos forman dos cadenas de una forma muy especial: son complementarias. Esto significa que cuando en una cadena hay una A, en la otra hay una T, y lo mismo pasa con C y G. El ADN está recluido en el núcleo de la célula (en células eucariotas eh, que las bacterias y esos bichos son diferentes) y forma la doble hélice que se compacta mucho mucho mucho formando los cromosomas.

Como todo manual de instrucciones tiene que copiarse para que todas las células tengan el suyo propio, tiene que poder leerse fácilmente y traducirse en acciones que hagan funcionar el aparato. Pues bien, voy a explicaros cómo lleva a cabo cada uno de estos procesos.

Replicación

El nombre lo dice todo: es el mecanismo por el cual el ADN se duplica, produciendo dos moléculas exactamente iguales para que cada célula tenga una (o eso se intenta). Un complejo de proteínas que separa la doble hélice (girasa y helicasa) y otro que va leyendo nucleótido a nucleótido (letrita a letrita, suave suavecita) y copia la letra opuesta o “complementaria” (polimerasa). Mientras van copiando el ADN, los dos complejos se van moviendo despacito a lo largo de tooooooda la cadena, formando la “horquilla de replicación”.

Si quieres, puedes probar a hacer lo mismo con dos cordones y un lápiz. Sujeta dos cordones por los extremos y enróllalos un poco (puedes usar los cordones de un zapato o de un pantalón deportivo). Inserta un lápiz o boli entre los dos y hazlo girar lentamente. ¿Qué pasa? Cuéntamelo en Twitter enviando un Tweet a @soybiotec

Transcripción

Antes dijimos que el ADN está encerrado en el núcleo ¿recordáis? ¿Cómo va a funcionar en el resto de la célula si no puede salir? Pues es muy sencillo: sintetizando una molécula más pequeña que contenga solamente la información que queremos utilizar (es decir, leer sólo el apartado del manual que nosotros queremos). Para ello, el mismo complejo que antes abre la doble hélice y se va copiando letra a letra, sintetizando una molécula llamada Ácido Ribonucleico mensajero. La única excepción es que esta vez sólo se copia una cadena y que cuando la polimerasa lee A, copia U en vez de T. Este bonito ARNm vaga por la célula a la espera de encontrarse un traductor: el ribosoma.

Traducción

Ahora la célula tiene que llevar a cabo la instrucción del manual, siguiendo los pasos marcados en el ARN. Esto lo hace un ribosoma, que va leyendo de tres en tres nucleótidos y ensamblando un aminoácido detrás de otro, produciendo una proteína según lo establecido en el código genético. Las proteínas están compuestas por aminoácidos, de forma que cada codón o combinación de 3 nucleótidos codifica (es decir, “significa” en el manual) un aminoácido.

¿Qué tiene que ver Despacito con todo esto?

En resumen, en el ADN está almacenada toda la información que nos hace funcionar. Como la molécula es muy grande, y en cada momento se necesita una información muy concreta, la célula produce pequeñas copias o transcritos de ARNm (transcripción). Estas moléculas de ARN viajan al citoplasma donde los ribosomas los “interpretarán” y producirán una proteína (traducción) que llevará a cabo las funciones que necesita la célula. Finalmente, para que todas las células puedan tener su propia copia de ADN en el núcleo, es necesario copiar la información (replicación).

Ya te veo con ganas de entender qué narices tiene que ver esto con “Despacito”.  Agárrate fuerte que vienen curvas.

Si te has enterado de lo que te acabo de contar sobre el ADN, verás claro que cuando dice “tengo que bailar contigo hoy”, se refiere a la girasa dando vueltas con las hélices de ADN (el boli en nuestro super experimento con los cordones) y el verso “muéstrame el camino que ya voy” lo dice la polimerasa, que no sabe qué fragmento de ADN quiere expresar la célula.

Adentrándonos más en la letra podemos ver detalles como por ejemplo que “tú eres el imán y yo soy el metal” está relacionado con el ión magnesio, necesario para la polimerasa. La canción sigue con “me voy acercando y voy armando el plan”, es decir, la polimerasa se une al ADN y se van uniendo las distintas subunidades para formar el complejo.

Si avanzamos un poco en la letra llega el famosísimo estribillo. ¡Está claro! Cómo va la polimerasa si no es despacito? Bueno, esto es cuestionable porque copia 10 letras por segundo. Seguro que tú en clase copias mucho más despacito.

El resto de la letra es una analogía muy similar. Te animo a que escuches ahora la canción y busques tú mismo el resto de similitudes con la replicación, transcripción y traducción. Sé lo que estás pensando, pero no: no me llevo comisión por decirte que la escuches. Eso sí, si encuentras nuevos secretos en esta o en otras canciones, o si quieres decirme qué te ha parecido el artículo, escribe aquí abajo un comentario o mándame un tweet a @soybiotec. ¡Feliz verano!

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